Desde el inicio de la cuarentena en Venezuela originada por el COVID-19, desde el pasado mes de marzo las puertas del Zooacuario de Valencia están cerradas, sin embargo, la atención de los animales que allí viven se mantiene permanentemente. 

Sin visitas guiadas, ni apertura al público, un equipo multidisciplinario sigue cumpliendo con sus tareas diarias, con el propósito de garantizar el cuidado, la alimentación, la atención veterinaria y la limpieza de los espacios. 

La Fundación J.V Seijas “Aquarium de Valencia”, fundada el 21 diciembre de 1975, hoy mantiene su objetivo que es proteger y cuidar la biodiversidad que existe en el mismo, agrupando a animales silvestres y plantas que cumplen un papel fundamental en el equilibrio del medio ambiente. 

Elizabeth Niño, presidenta del Zooacuario de Valencia, aseguró que bajo medidas extraordinarias de protección con mascarillas y guantes, todo el personal diariamente realiza el control y seguimiento de los proyectos de conservación, nutrición, mantenimiento, salud y bienestar animal.

“Cada especie que se encuentra en nuestra institución es atendida diariamente por especialistas y cuidadores; tienen una dieta balanceada con alimentos frescos y de calidad, establecida por los veterinarios tras evaluación previa y tomando en cuenta las condiciones, edad y grado de impronta de cada animal”, explicó.

Indicó que los planes de alimentación son cambiantes según la época y evolución de cada animal, es por ello la importancia de su cuidado cercano, ya que se busca que la alimentación sea semejante a lo que comen en vida silvestre, al igual que el espacio donde se encuentran.  

Explicó que el Zooacuario de Valencia, así como muchos zoológicos en el mundo, cumple con la importante labor de proteger a miles de especies animales víctimas de maltratos y desplazamientos de sus habitad naturales, por lo que cuando llegan a las instalaciones producto de donaciones o decomisados por autoridades ambientales cumplen con un protocolo de atención. 

Detalló que cada especie animal pasa por una revisión médica, un proceso de cuarentena de rehabilitación en el que se determina su salud y alimentación, para posteriormente evaluar la posibilidad de su liberación y reinserción a la naturaleza o el ingreso a la colección. 

Ratificó que siguiendo los lineamientos del alcalde Alejandro Marvez y el Gobernador Rafael Lacava, se trabaja enmarcado en planes de conservación establecidos por el Ministerio de Ecosocialismo, organismo público que supervisa el funcionamiento y actividades del Zooacuario.