Con el objetivo de evitar el colapso del sistema de aguas residuales en la ciudad ante la intensa onda tropical número 38, la gestión liderada por el alcalde de Valencia, Alejandro Marvez, en conjunto con la Gobernación de Carabobo encabezada por Rafael Lacava, ejecutó limpieza de sumideros y alcantarillas en diversas comunidades del municipio.

A propósito de estas acciones, César Tovar, presidente del Instituto Autónomo Municipal de Vialidad (Iamvial), informó que fueron saneados varios sumideros en comunidades como La Guacamaya, barrios Central, El Atlas, Unión y en la avenida San Juan Vianney, pertenecientes a la parroquia Candelaria, así como en las comunidades 19 de Abril y El Prado de la parroquia Miguel Peña, donde han sido desalojadas más de 50 toneladas de desechos y escombros.

Añadió que “con esta intervención fueron atendidas alrededor de 5 mil personas, en función de evitar inundaciones en la zona en este período lluvioso y en respuesta a las solicitudes de sus residentes por el fuerte caudal de agua producto de las precipitaciones recientes”.

En este sentido, Tovar aseguró que, en articulación con la Gobernación del estado Carabobo y el Instituto Municipal del Ambiente (IMA), se mantienen desplegados en el municipio intensificando labores de saneamiento de los sistemas de desagües, “para garantizar el bienestar y seguridad de la población”.

Igualmente, recalcó que, “gracias al trabajo preventivo que se ha hecho en los sistemas de drenajes durante los últimos 4 años de la gestión local, la situación pudo ser controlada en breve tiempo y no generó mayores estragos”.

“Estas medidas preventivas son realizadas bajo los lineamientos del alcalde Alejandro Marvez, en perfecta articulación con el gobernador de Carabobo, Rafael Lacava y con el apoyo permanente del presidente de la República, Nicolás Maduro, a fin de evitar riesgos a la población”, subrayó.

El alto funcionario exhortó a los valencianos a evitar arrojar basura y escombros en las vías públicas, sistemas de drenaje y márgenes de los canales, “ya que con las lluvias ésta es arrastrada a los sumideros y alcantarillas, produciendo taponamientos y acumulación de agua, lo cual pone en riesgo la seguridad de la población”.